La evolución de los centros educativos en relación con Internet ha avanzado deprisa. Deprisa en el sentido de que hemos tenido que adaptarnos rápidamente a las nuevas tecnologías, ya que de no hacerlo, tanto nosotros como el centro educativo que no lo haga, será considerado analfabeto. Hoy en día, el que no sabe utilizar un ordenador o manejarse por internet es analfabeto. Sí sí, como el que no sabe o no sabía leer, pero referido al manejo y soltura en ordenadores e Internet, o en la nueva forma de educar.
Junto con la educación, la sociedad también ha cambiado. Ahora ya no hace falta ir a casa de un amigo para quedar con él o decirle algo que le teníamos que contar, ahora ni tan sólo hace falta llamar al teléfono de nuestro amigo, sino que sólo con que nos conectemos a Internet ya basta. Este es uno de los motivos por el que surgieron las redes sociales, la comunicación. En dichas redes sociales, además de poder comunicarnos en tiempo real pero en espacios diferentes, podemos compartir opiniones, estados, fotografías, etc. La sociedad es una red, la educación es una red.
En educación, el cambio repentino de la forma de enseñar, ha provocado que los profesores tengan que abrir su mentalidad, que renueven y cambie su práctica educativa, su forma de enseñar, su forma de evaluar. Así también se encuentran los centros educativos, tienen que cambiar, instalar ordenadores en las aulas, hacerse centros TIC. Esto es costoso, tanto personal como económicamente.
¿Y qué hay de esta adaptación a las nuevas tecnologías por parte de los alumnos? ¿Sólo es difícil para los profesores y para los centros? Para los alumnos también hay un notable cambio, aunque quizá no lo sufran tanto como los profesores. Éstos últimos han de cambiarlo todo, mientras que los alumnos sólo tienen que llegar a clase y escuchar las explicaciones del profesor. Hay que reconocer que es más fácil para ellos, que les divierte el tema de tener ordenadores durante toda la jornada escolar. Les gusta más trabajar así. Por ello podemos decir que ahora los jóvenes saben más que los adultos, porque se manejan mejor. La juventud y la adolescencia estamos cambiando la sociedad. Hoy día no seguimos las pautas de nuestros mayores, sino que somos nosotros quienes tenemos que enseñarles a ellos cómo se utilizan las nuevas tecnologías. Tenemos que enseñarles a socializarse, a cambiar el modo en que antes lo hacían.
Hay que trabajar, acostumbrarnos a los cambios y hacer que los demás se acostumbren también a ellos, tanto en el terreno educativo como en el social.
La cuestión que os planteo yo ahora a vosotros es que, si seguimos así, evolucionando tan deprisa y con estos cambios inimaginables hace unos años, ¿qué será de nuestra sociedad? ¿Perderemos totalmente el contacto con los demás? Esto es lo que me preocupa… Nos acostumbramos demasiado deprisa a estos cambios. Si seguimos sustituyendo un chat para hablar con alguien, o una red social (como pueden ser facebook, tuenti…) para compartir opiniones, ¿dónde está el contacto personal? ¿El hablar cara a cara? Son temas que si los pensamos y reflexionamos sobre ellos pueden preocupar, al menos a mí lo hacen. Deberemos tener cuidado con dónde nos metemos, y no con ello quiero decir que no debamos avanzar más, sino al contrario, debemos avanzar, pero con precaución y con cuidado para no perdernos en esta nueva sociedad. No podemos perder nuestro contacto personal, pero sí debemos avanzar. De la única forma que creo que esto podrá resolverse es pensando y teniendo precaución a medida que vamos avanzando.
Muy bien. Lo vemos en clase. Saluditos Lola
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